Mes: abril 2015

AMADOR RODRÍGUEZ: SURFER HISTÓRICO


Amador Rodríguez a finales de los 60 con la Barland blanca que Jesús Fiochi vendió al asturiano y amigo de Amador, Jorge Pestaña.

Amador Rodríguez a finales de los 60 con la Barland blanca que Jesús Fiochi vendió al asturiano y amigo de Amador, Jorge Pestaña.

Hay una cosa segura, que dos personas fueron testigo de los comienzos del surf en Asturias: sus protagonistas. Ni más ni menos que Félix Cueto, constructor de las primeras tablas rústicas; y Amador Rodríguez. Este último fue el primero en hacer surf, si por surf se entiende todo el contexto que entraña la siguiente expresión: “¡Coño, eso es el surf!”, palabras de emoción de Félix Cueto cuando allí en el agua observó entusiasmado como de repente Amador se ponía de pie en la tabla siguiendo a toda mecha la pared de la ola (y no partiendo de la espuma como hasta entonces habían hecho). Ambos eran adolescentes y ambos en la playa de Salinas descubrieron esa sensación extraordinaria que te acompaña ya para toda la vida, y que a buen entendedor pocas palabras bastan.

Amador Rodríguez con el trofeo de otorgado por la SNS de campeón de la zona asturiana (1972).

Amador Rodríguez en la actualidad con el trofeo otorgado por la SNS de campeón de la zona asturiana (1972).

Amador Rodríguez es un histórico del surf no solo por esta relación especial con la génesis de este deporte en Asturias (aunque él le da todo el mérito a Félix), sino porque además fue una figura clave en la consolidación del surf en dicha región, hoy Comunidad Autónoma. Como organizador fue miembro fundador de la sección de surf del Grupo de Cultura Covadonga (primera estructura organizada del surf en Asturias, y probablemente de España), del que sería su delegado durante tres años. Ya en los 70 fue durante algunos años delegado de la zona asturiana en la SNS (Sección Nacional de Surf, dependiente de la Delegación Nacional de Educación Física y Deportes), desde donde organizó junto a otros, pruebas del campeonato de España y pruebas clasificatorias para dicho campeonato nacional.

Como surfista participó en varios campeonatos. Su mejor resultado fue el primer puesto regional de la zona asturiana (en 1972), clasificatorio para el campeonato de España. Pero sobre todo viajó por todo el norte de España y entabló contacto con toda la flor y nata del surf español de la época, de la que él mismo formaba parte: Raúl Dourdil, Javier Arteche, hermanos Fiochi, Antonio Uriarte, Félix Zulaica, Nito Biescas, Goyo Iturregui, Meco, Máximo Sosa, Zalo Campa, José Manuel Merodio, Carlos Beraza, Román Álvarez, Carlos García (el escayolista), Jon Susaeta, Íñigo Letamendía, hermanos Gandarias, y otros tantos que no por no ser citados ahora significa que sean menos importantes.

Olo Surf History quiere así reconocer, al igual que otros lo han hecho ya, la labor de Amador Rodríguez, y situarlo en un lugar destacado de la historia y los orígenes del surf en Asturias, como no puede ser de otra manera .

Amador circa 1970

Amador circa 1970. Salinas.

Grupo de Gijón. Amador sentado, segundo por la derecha.

Grupo de Gijón. Amador sentado, segundo por la derecha.

TESOROS DEL MEDITERRÁNEO: Mike Tabeling descubre a Pepe Almoguera


Tabla de la marca Acacias en 1976, de surfari en Portugal (acantilado de Ericeira).

Tabla de la marca Acacias en 1976, de surfari en Portugal (acantilado de Ericeira).

Es por todos conocido que aquello que tocaba Pepe Almoguera lo llevaba a la máxima precisión y elegancia. Este pionero del surf que nos trajo el arte de montar las olas a Málaga cuando era adolescente, fue el primer shaper “Made in Mediterranean” de la historia. Ante la carestía de tablas en toda la provincia y más allá -pues por entonces no había tienda alguna de surf en toda la extensa Iberia- Pepe inventó la marca Acacias, que no era más que la materialización de una necesidad: hacerse sus propias tablas para salir a la mar. Heredando el arte de su padre Julián -carpintero de rivera allí donde los haya- aquellas “nuevas embarcaciones” que servían para surcar las olas, no estaban pensadas para la venta inmediata. Pepe las usaba durante un tiempo y cuando construía otra mejor, solía prestar o vender la anterior a sus amigos del Málaga Surfing Club (MSC), fundado en 1974, del que Pepe fue su alma mater. Una de esas tablas viajó al Cantábrico en un surfari esperanzador de olas aseguradas. La llevó Toño Gutiérrez Espejo, amigo de Pepe y miembro del MSC (Pepe no viajó).

Todo ocurrió en una conocida playa del País Vasco, en un día resplandeciente de olas cristalinas, donde se congregaba en el agua la flor y nata de entonces, años 70, en un ambiente de multitud pero sin masificación. Toño al salir del agua notó que junto a él salía otro, sin duda extranjero. Y allí, de pie en la orilla, aquel americano le pidió echarle un ojo a aquella llamativa tabla que había estado observando en el pico sin que Toño se diera cuenta. Estaba extasiado (el americano), mientras acariciaba las curvas no paraba de decir que esa tabla tenía unas líneas perfectas. “¡La quiero, te la compro!”, le dijo. “No”, respondió Toño. Insistió aquél, pero no había nada que hacer, se fue frustrado, pensando en cómo hubiera sido surfear con aquella misteriosa tabla fabricada en el Mediterráneo. Aquel surfer, alto y fibroso, rubio y de ojos claros -el estereotipo de surfer californiano si no supiéramos que era de Florida- era un tal Mike Tabeling, uno de los surfistas más conocidos del mundo por entonces, portada de Surfer, fabricante de tablas y dueño de su propia marca de tablas que llevaba su nombre.

Pepe estaba en Málaga, sin saber lo que estaba ocurriendo. Y lo que demuestra esta historia es que el resto del mundo tampoco sabía lo que estaba pasando en ese lugar recóndito del Mediterráneo llamado Pedregalejo. He aquí un hombre, un artista, un tesoro escondido: Pepe Almoguera, cuya obra llamó la atención a primera vista de alguien que también era lo que era, y además reconocido en todo el mundo. Pepe y Mike, Mike y Pepe, dos destinos opuestos (pero no contrarios) de una misma ola que se cruzaron sin verse en aquel verano de mil novecientos setenta y pico. Desafortunadamente, ambos nos dejaron el año pasado. Hoy mismo se cumple un año de la marcha de Almoguera, y Olo Surf History ha querido homenajear con esta anécdota histórica, a nuestro tesoro del mar de Alborán, y de paso, a ese gran surfista norteamericano. Los dos ahora, en el Olimpo de las olas perfectas.  (Daniel Esparza).

Mike Tabeling por aquel entonces.

Mike Tabeling por aquel entonces.

“La Historia del Surf en España” en Radio Euskadi


CONOCE ALGUNOS SECRETOS DE LA INTRAHISTORIA DEL LIBRO LA HISTORIA DEL SURF EN ESPAÑA DE LA MANO DEL PRESENTADOR ROGE BLASCO, EN EL PROGRAMA LA CASA DE LA PALABRA, DE RADIO EUSKADI.   

Entrevista completa con el autor del libro (CLICK AQUÍ)